Una mañana de tu piano
y así, plasmo las mil y una noche
mientras cerramos la persiana
y nos tomamos todo el vino del ayer
que embriagó alguna vez nuestros más profundos sentimientos
y así, secando todo el rocío de mi llanto sobre mis sandalias mojadas
nos atrevemos a beber las últimas gotas de aliento
que dejaron tus poderosas notas vacías,
y mis humildes versos impíos.
Una mañana de tu piano
y plasmo las mil y un alegrías
que fuiste dejando por muchos días,
para olvidar así, esta loca agonía
y por esto viviría, moriría y resucitaría.
Una mañana de tu piano
y prefiero perderme en la inocencia
oh de la bendita he inmaculada paciencia!
por que más larga es la ausencia
que lo que lo que me mantuvo en tu cálida presencia.
mil y una son las noches
y mis sandalias aún están mojadas.
lunes, 15 de marzo de 2010
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CONTENIDO DEL BLOG
PAOLARIO
- Paola Andrea Anzola Salas
- Monterrey, Nuevo Leon, Mexico
- Literatura, Poesía: Cumbre elocuente del entendimiento.

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